A Hero de Asghar Farhadi

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Ignacio

-Hoy fui a ver “A hero” de Asghar Farhadi

Amigo

- Que bien ¿Es de un super héroe? ¿Qué super poderes tiene?  

Ignacio

-Sobrenaturales…ninguno.

Amigo

- Ah…entonces no es un héroe…

Este dialogo que tuve con un amigo, luego de ver la película A hero (2021), resume de forma casi perfecta, el principio fundador (en términos de John Truby) de este film dirigido por el director Iraní Asghar Farhadi.

Ganadora del gran premio de Cannes en Julio del 2021, A hero coloca al director doble ganador del Óscar, en carrera nuevamente por la consecución de este galardón, con serias chances a ganarlo por tercera vez. (Solo conseguido hasta ahora por Ingmar Bergman).

El guion fue escrito por Farhadi, la dirección de fotografía fue realizada por Ali Ghazi y Arash Ramezani, es protagonizada por Amir Jadidi y producida por Memento Films International y Asghar Ghazi Productions. Se rodó en la ciudad de Shiraz (Irán).

Premisa:

“Rahim (Amir Jadidi) está en la cárcel por una deuda que no ha podido devolver. Durante un permiso de dos días, trata de convencer a su acreedor (Mohsen Tanabandeh) para que retire su reclamación de desembolso de una parte del pago. Pero las cosas no irán como tenía previsto.”

A hero de Asghar Farhadi

¿A Hero?

Al igual que en sus dos películas ganadoras del Oscar, Jodaeiye Nader az Simin (Nader y Simín, una separación, 2011) y  Forushande (El viajante, 2016) encontramos un guion lleno de dilemas morales, donde nada es blanco o negro y según nuestro filtro cultural y moral, vamos a ir transitando por una montaña rusa de sensaciones que, por lo tanto, será única para cada espectador.

Farhadi nos predispone (sobre todo a quienes no conocen su filmografía) ya desde el titulo a ver un arco de transformación de personaje e hilo de trama principal, a la que estamos más que acostumbrados, y más aún en épocas donde abunda el cine de superhumanos que con poderes sobrenaturales, salvan al mundo de malignos villanos que muchas veces no tienen otra motivación que destruir el planeta.

Sin embargo, desde los primeros minutos del film, el director nos cuenta mediante el lenguaje audiovisual, que la historia que veremos no tiene nada que ver con superhéroes y marca dicha dualidad como puerta de entrada a lo que será una atrapante historia, que nace de lo cotidiano.

Ali Ghazi y Arash Ramezani acompañan la historia del director con movimientos de cámara básicos y simples, pero totalmente funcionales al relato. Podemos ver varios recursos que nos recuerdan al cinéma vérite que desarrolló Jean Rouch a partir de los cincuenta. La iluminación no cuenta con grandes “bosques” de aparatos ni esquemas de luz sumamente arriesgados, pero denota un gran y disfrutable trabajo de contrastes según la situación y contexto de los personajes. En exteriores, se recurrió en su mayor parte a sacar provecho de la luz natural y complementarla con algún rebote o aparato pequeño, y en interiores, la utilización de luces practicables como justificación de diseños básicos y funcionales de luz. La fotografía acompaña de forma cómoda y armónica, el concepto y estilo de historia que el Director pretende contar, con un impecable y muy bien coordinado trabajo en cuanto a paleta de colores de dirección de arte.

A hero de Asghar Farhadi

Quiero hacer especial hincapié, en el trabajo de construcción de la composición de esta película. Farhadi diseña cada plano como una historia aparte. La posición de los personajes, objetos, movimientos de cámara, óptica elegida, y demás elementos de la composición cinematográfica, tienen todos un por qué. Por ejemplo, al comenzar la película podemos ver al personaje principal llegar a un enorme acantilado donde se encuentran las tumbas reales de Persépolis, lugar donde descansan los reyes del imperio aqueménida. Rahim (nuestro protagonista) comienza a subir una extensa escalera entre los andamios, y lo vemos  en un único y extenso plano desde el suelo, que acompaña al personaje con un ligero tilt up. Farhadi nos presenta el personaje principal y sin necesidad de decirnos nada, nos muestra y nos hace sentir, todas sus características. Recalca de forma simbólica, lo que comenté antes, ya que en un lugar de seres superiores y respetados, vemos a este hombre que, con esfuerzo y paso cansino, va subiendo esas escaleras. Obviamente no es el modo en que Hollywood acostumbra presentarnos a sus héroes. Este método será una constante a lo largo de todo el relato audiovisual, lo que hace que para aquellos que amamos el cine, la película transcurra más rápido de lo que realmente es.

En reiteradas ocasiones podemos ver a los personajes separados por cristales, marcos, objetos, donde se enfatiza su distancia en el modo de ver diversos aspectos morales y formas de resolución de conflictos, así, como al mejor estilo de la película Gisaengchung (Parásitos, 2019), su condición social.

A hero de Asghar Farhadi

También en contraposición con lo esperado por su título, la historia no nos enseña antagonistas reales, sino personajes imperfectos, que al igual que cualquiera de nosotros, se debaten en el día a día entre los valores éticos de una sociedad que nos inculca determinados principios, que mayoritariamante no pone en práctica.

Para aquellos que no estamos interiorizados en los pormenores de la sociedad iraní, es un viaje a lo desconocido por normas éticas y jurídicas diversas al modo de vida occidental (por ejemplo, el perder la libertad por deudas), pero desde el momento que ingresan las redes sociales, los medios y la manipulación de la información para el manejo de masas, encontramos que hay muchas más cosas en común en los seres humanos de las que la aculturización puede intentar disimular. Todos reímos y lloramos en el mismo idioma.

A hero es un drama con elementos de thriller, que nos transporta al núcleo de una sociedad bañada por la manipulación mediática, tanto en la prensa escrita, televisiva, como en redes sociales, a nivel privado y de instituciones públicas, en donde vemos personajes con nuestros mismos conflictos cotidianos. La escena final, con un plano muy extenso donde se ve el exterior desde la cárcel, nos da el tiempo suficiente para empezar a reflexionar sobre lo que acabamos de ver y sentir, e indefectiblemente, salimos de la sala pensando. Pensando en que nosotros formamos parte de lo que acabamos de repudiar y que, por otro lado, podemos ser victima de este sistema de inmediatez en la información y aplicaciones de teléfonos celulares, que alzan el nivel de frustración social, el índice de suicidios y nos hacen ser héroes durante cinco minutos, y olvidados por la aparición de  la siguiente noticia que alguien publique tras un click de diferencia.

Por otro lado, al salir de la sala y tomar un café pensando en el film, me pregunté hasta donde Farhadi no nos quiso decir al titular la película A Hero que si todos formamos parte de este sistema letal, cada uno de nosotros puede ser un héroe en lo cotidiano, contribuir para dar a conocer esta realidad y hacer lo que esta a nuestro alcance para cambiarla, algo que va más allá de un simple click y afectoa a una forma de pensar y vivir.

 

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